Se denomina universidad (del latin universitas, -atis), al establecimiento o conjunto de unidades educacionales dedicadas a la enseñanza superior y la investigación. La universidad otorga grados academicos y titulos profesionales. Surgidas en la Antiguedad, adoptaron su nombre en la Edad Media Europea y se difundieron mundialmente junto al proceso de expansion mundial.
Cuantas veces escuchó frases como: “Qué saludable se ve su niño, está gordito”, o “Que bien se ve su muchacho, está rellenadito”. Tales afirmaciones que hacían alusión al sobrepeso de un infante como sinónimo de salubridad, lejos de ser cumplidos sociales, deben considerarse como una alerta para los padres, puesto que la excesiva ganancia de peso a temprana edad es una enfermedad que de no controlarse a tiempo acarreará una serie de complicaciones para el cuerpo, afirman los especialistas. La obesidad infantil, que anteriormente era un problema de países desarrollados, en la actualidad con la globalización cada vez más países como Bolivia, se suman a las naciones que padecen de este flagelo, pues de acuerdo a la Sociedad Boliviana de Endocrinología, un treinta por ciento de la población cruceña, tiene sobrepeso y se proyecta que sus hijos superan tal proporción. Lucía Lijerón, presidente de la Sociedad Boliviana de Endocrinología, define a la obesidad o sobrepeso en los niños como “el aumento de la masa grasa en relación a su edad y talla, que lo condiciona a tener un trastorno metabólico que deriva en otras enfermedades”. A su vez, distintos especialistas coinciden en que un chico se considera obeso cuando sobrepasa el 20 por ciento de su peso ideal.
Los niños que llegan a los seis años con obesidad, probablemente tengan problemas de sobrepeso toda su vida, debido a que las células grasas que se forma antes de esa edad se multiplican (hiperplasia). A partir de los siete años, no solamente aumentan en número sino en tamaño, por lo que se torna muy difícil revertir su incremento, explica Lijerón.
Para quienes se ven obligados a esconder su sonrisa, detrás de la palma de su mano, hablar con la boca semicerrada, o comer con extrema cautela, por la existencia de huecos en su arcada dentadura, o por dientes sueltos y placas que necesitan un ajuste, hay buenas noticias, porque ahora es posible revertir esta molestia, gracias al procedimiento de implante dental con base firme.
Se trata de los substitutos artificiales de las raíces naturales de los dientes, fabricados de titanio, a manera de pequeños anclajes con forma de tornillos, que se colocan dentro del hueso maxilar. Los dientes de reemplazo van unidos a la parte del implante que sobresale a través de la encía. El fin es proporcionar alternativas estéticas y funcionales a los pacientes, puesto que los dientes de reemplazo se ven, sienten y funcionan como naturales, con lo que se recupera en muchos casos la confianza y la autoestima de las personas que en algunos casos tenían dientes o placas removibles que no les permitían la comodidad deseada, explica el periodoncista y director de la clínica Orest Dr. Alejandro Unzueta.
No hay sábado sin sol, ni anciana sin dolor, manifiesta un dicho popular haciendo jocosamente alusión al cúmulo de enfermedades que aquejan a las personas que entran a la Tercera Edad. En el caso de Justino Colque, es una realidad lacerante, que afronta a sus 72 años. “Hace unos seis meses algunos vecinos me llevaron al médico porque me fracturé mi cadera al caerme con fuerza antes de llegar a mi casa. Me dolía mucho”, relata con voz débil para luego susurrar que el doctor le ordenó hacerse unos análisis y detectó que padecía de osteoporosis. Sí, se trata del “mal de los huesos”, como le llama don Justino, desde ese entonces, ya nada es igual en su vida, porque ahora pasa sus días postrado en cama y se alimenta de la caridad de sus vecinos, porque no tuvo hijos y sus familiares no se acuerdan de él.
Quizás usted es del grupo de personas que hasta ahora, nunca se haya preguntado, ¿Cuál es el nivel de colesterol que tengo? o por el contrario, probablemente esté en la vereda de los que caminan obsesionados y angustiados de que algún día algún médico le mire fijamente y lo sentencie con voz grave y solemne: “¡Usted tiene el colesterol alto!”. Sea cual fuere su situación, debe conocer las implicaciones que conllevan este problema, para prevenir su desarrollo y vivir sin factores de riesgo para su salud.
Una molestia en la piel que afecta también el comportamiento.
¿Alistando maletas para las próximas vacaciones?, pues tenga cuidado con el cambio de clima y los alimentos a ingerir, especialmente si tiene propensión al acné, esa enfermedad de la piel que además de consecuencias estéticas suele acarrear graves problemas existenciales a quien la padece.
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